Una buena reunión comienza antes de que llegue la gente. Una charola de carnes frías y quesos se arma en minutos, se ve increíble y funciona igual para una noche con amigos, un partido o una cena en familia.
1. Calcula cuánto comprar
Como botana, calcula alrededor de 100 g entre carnes frías y quesos por persona. Si la charola será la cena, súbele a entre 150 y 200 g. Lo que no se sirva se guarda bien en el refrigerador.
2. Elige tres o cuatro carnes frías
Combina texturas y sabores. Empieza con una base suave, como el jamón, y suma algo con más carácter, como el jamón serrano o la bola de cerveza de nuestra línea Selectos. Un embutido ahumado completa el contraste.
3. Suma quesos y algo crujiente
Dos o tres quesos bastan: uno fresco, uno semiduro y uno de sabor intenso. Para el toque crujiente, en todas nuestras sucursales encuentras Crokas, un snack de parmesano horneado hecho 100% de queso, sin harina ni conservadores, de una marca local de Lagos de Moreno. Los grissini y el pan tostado también funcionan.
4. Completa con fruta y algo para untar
Uvas, aceitunas, jitomates cherry y un poco de mostaza o miel equilibran lo salado. Nuestra salsa chimichurri también le va muy bien.
5. Arma y sirve
- Saca los quesos del refrigerador de 20 a 30 minutos antes para que se sientan mejor sus sabores.
- Acomoda primero lo grande: los quesos y los tazones. Luego las carnes frías dobladas o enrolladas, y llena los huecos con fruta y crujientes.
- No dejes la charola más de dos horas a temperatura ambiente. Si la reunión es larga, sirve en tandas y guarda el resto en el refrigerador.
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